Aunque no sepas tu

Yo pienso en ti

YO PIENSO EN TI

Yo pienso en tí,
tú vives en mi mente
sola, fija, sin tregua, a toda hora,
aunque tal vez el rostro indiferente
no deje reflejar sobre mi frente
la llama que en silencio me devora.

En mi lóbrega y yerta fantasía
brilla tu imagen apacible y pura,
como el rayo de luz que el sol envía
al través de una bóveda sombría.

Callado, inerte, en estupor profundo,
mi corazón se embarga y se anajena,
y allá en su centro brilla moribundo
cuando entre el vano estrépito del mundo
la melodía de tu nombre suena.

Sin luchas, sin afán y sin
lamento, sin agitarme en
ciego frenesí, sin proferir
un sólo, un leve acento las
largas horas de la noche
cuento ¡y pienso en ti!

José Batres Montufar

EL INVENTARIO de las cosas perdidas….

Aquel día lo ví distinto. Tenía la mirada enfocada en lo distante, casi ausente. Pienso ahora que tal vez presentía que ese era el último día de su vida. Me aproximé y le dije: ¡Buen día, abuelo! - y el extendió su silencio. Me senté junto a su sillón y luego de un misterioso instante, exclamó: - ¡Hoy es día de inventario, hijo!

¿Inventario? - pregunté sorprendido. Si … ¡el inventario de las cosas perdidas!- me contestó con cierta energía y no sé si con tristeza o alegría. Y prosiguió: -Del lugar de donde yo vengo, las montañas quiebran el cielo como enormes presencias constantes. Siempre tuve deseos de escalar la más alta. Nunca lo hice, no tuve el tiempo ni la voluntad suficientes para sobreponerme a mi inercia existencial. Recuerdo también a Mara, aquella chica que amé en silencio por cuatro años; hasta que un día se marchó del pueblo, sin yo saberlo. ¿Sabes algo? También estuve a punto de estudiar ingeniería, pero mis padres no pudieron pagarme los estudios. Además, el trabajo en la carpintería de mi padre no me permitía viajar.

¡Tantas cosas no concluídas, tantos amores no declarados, tantas oportunidades perdidas! Luego, su mirada se hundió aún más en el vacío y se humedecieron sus ojos. Y continuó: -En los treinta años que estuve casado con Rita, creo que solo cuatro o cinco veces le dije ‘te amo’.

Luego de un breve silencio, regresó de su viaje mental y mirándome a los ojos me dijo: -Éste es mi inventario de cosas perdidas, la revisión de mi vida. A mí ya no me sirve. A tí sí. Te lo dejo como regalo para que puedas hacer tu inventario a tiempo.

Y luego, con cierta alegría en el rostro, continuó con entusiasmo y casi divertido: - ¿Sabes que he descubierto en estos días? -¿Qué, abuelo?- Aguardó unos segundos y no contestó, sólo me interrogó nuevamente: -¿Cuál es el pecado más grave en la vida de un hombre?

La pregunta me sorprendió y sólo atiné a decir, con inseguridad: -No lo había pensado. Supongo que matar a otros seres humanos, odiar al prójimo y desearle el mal , ¿tener malos pensamientos, tal vez? Su cara reflejaba negativa. Me miró intensamente, como remarcando el momento, y en tono grave y firme me señaló: -El pecado más grave en la vida de un ser humano es el pecado por omisión. Y lo más doloroso es descubrir las cosas perdidas sin tener tiempo para encontrarlas y recuperarlas.

Al día siguiente, regresé temprano a casa, luego del entierro del abuelo, para realizar en forma urgente mi propio inventario de las cosas perdidas.

Gracias Suly

El mero cuscun

Aprovechando la visita de mi hijo menor, Luis Fernando, hemos recorrido algunos lugares de comida popular en Esquipulas.

El, junto a su hermano Carlos Alberto, se ha dado a la tarea de investigar los lugares donde se come rica comida casera.

Desde antes de irse a vivir al Norte, su lugar favorito era Antojitos Marios, en donde siempre pedía y pide dos “CALENTADAS” (tortillas con pollo), también ha ido a la pupusería La Salvadoreña, Donde Tino, la Garnachería, etc.

Hasta le gustó el nuevo Distrito Alegre de Esquipulas

Viviendo en Estados Unidos, no le gusta o está aburrido de la comida rápida y por eso prefiere comer de la cocina criolla.

Se ha dado gusto con el atol de elote y los elotes, se ha hartado de nachos con limón, granizadas de limón y  nachos y otras tantas chucherias.

Hace un par de de días me dijo que había encontrado un lugar donde estaba el MERO CUSCUN.

Al fin me convenció y fuimos a comprar una de las descomunales “tortillas de harina” (así se llama a los “Burritos” en Esquipulas).

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La descomunal pieza que mide quizás unos 40 cms. es suficiente para satisfacer a dos.

Así que dándole una estrella de reconocimiento a este platillo esquipulteco, le recomendamos que se quite al gana y vaya donde ERICKA, es una casa en la colonia Santa Gudelia; no tiene rótulo, es sólo para llevar.

Para los que viven en Esquipulas acá está la dirección: Váyase por la Calle del Millón y vire a la izquierda antes de llegar al puente de Don Chema Pacheco y al fondo a la par del Hotelito Familiar allí encontrará el Mero Cuscún de Luis Fernando.

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¿Que cuantos años tengo?

Tengo la edad que quiero y siento. La edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso. Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso, o lo desconocido.

Tengo la experiencia de los años vividos y la fuerza de la convicción de mis deseos.

¡Qué importa cuántos años tengo! No quiero pensar en ello.

Unos dicen que ya soy viejo y otros que estoy en el apogeo.

Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice, sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte.

Tengo los años necesarios para gritar lo que pienso, para hacer lo que quiero, para reconocer yerros viejos, rectificar caminos y atesorar éxitos.

Ahora no tienen porque decir: Eres muy joven… no lo lograrás.

Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma, pero con el interés de seguir creciendo. Tengo los años en que los sueños se empiezan a acariciar con los dedos, y las ilusiones se convierten en esperanza.

Tengo los años en que el amor, a veces es una loca llamarada, ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada.

Y otras un remanso de paz, como el atardecer en la playa.

¿Qué cuántos años tengo? No necesito con un número marcar, pues mis anhelos alcanzados, mis triunfos obtenidos, las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones rotas…

Valen mucho más que eso.

¡Qué importa si cumplo veinte, cuarenta, o sesenta!

Lo que importa es la edad que siento.

Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos.

Para seguir sin temor por el sendero, pues llevo conmigo la experiencia adquirida y la fuerza de mis anhelos.

¿Qué cuantos años tengo? ¡Eso a quién le importa!

Tengo los años necesarios para perder el miedo y hacer lo que quiero y siento.

Los sueños

Soñé con el paraíso, tus ojos eran el cielo, tu abrazo la tierra. Tu sudor el agua, y tu pasión era el fuego.
Soñé que nuestros sueños se unían, nuestras almas se encontraban, y nuestros corazones se tocaban.
Quizás un extraño hechizo de hadas, magos y duendes me enseñen la formula de seguir soñando contigo toda la eternidad…

Mabel Iam

Si tu te atreves

Molienda nocturna

mayo06 molienda 092 La aldea La Cumbre Jagua, es un paradisíaco lugar, que durante mucho tiempo era lugar de descanso de los caminantes y jinetes que viajaban de las aldeas a la ciudad de Esquipulas.

Sus veredas entre bosques de pino, regada por frescas quebradas alimentadas por cristalinos nacimientos, eran aprovechadas por los viajeros para tomar un descanso en su largo viaje por la campiña esquipulteca.

Hace más de cinco años, se inició la construcción de una moderna carretera entre las aldeas de Chanmagua y Cafetales y la ciudad de Esquipulas, que permite viajes más rápidos y seguros.

Molienda Don Nicolás fue construida a la vera de la carretera por Tono Rodríguez para mantener viva la tradición de la molienda y perpetuar el recuerdo de su padre Don Nicolás Rodríguez Arita, quien siempre manifestó inmenso amor por su tierra El Salitre Jagua y que su don de gentes le permitió ser amigo de todos.

abril06 molienda 100 Cada primer domingo del mes, por la noche, Molienda Don Nicolás ofrece una actividad especial de entretenimiento para la gente de la ciudad y los pobladores de la comarca.

La noche del domingo, se relizó un show musical donde se presentó el cantante esquipulteco Jorge Luís Recinos “El Hijo del Pueblo” quien interpretó algunos éxitos de Vicente Fernández entre otros.

También el grupo scout Cristo Negro, participó con una alegre fogata donde los niños pudieron participar de las dinámicas tradicionales del grupo scout.

abril06 molienda 019 Los visitantes pudieron degustar de rico atol de elote, tamalitos, elotes cocidos, churrascos, tacos y mucha, mucha miel y espumas.

ASISTUR del INGUAT apoyados por la Policía Nacional Civil y el Ejercito de Guatemala, garantizan la seguridad del lugar y el retorno de los paseantes a la ciudad de Esquipulas al finalizar el evento.

Molienda Don Nicolás se prepara a celebrar su primer aniversario del 1 al 4 de mayo, de lo cual los mantendremos informados.

Mañana en el programa de TV Encuentro por Canal 13 de InterCable, se transmitirán imágenes de este evento y podrá verlas a través de http://live.esquipulas.com.gt/

VER FOTOS DEL EVENTO